«

»

El desafío de las Cooperativas de Crédito ante las innovaciones financieras. En búsqueda de una regulación que permita adaptarse a los tiempos que corren

En consonancia con lo expuesto por Alvaro Durán Vargas en la V Cumbre de Cooperativas de las Américas, queda expuesto que las nuevas tecnologías de la información y comunicación (T.I.C.) han tenido un impacto trascendente en la oferta de servicios financieros a nivel global. Hoy, a través de un Smartphone, muchas personas no bancarizadas pueden acceder a diferentes herramientas que, bien ejecutadas, ayudarían a construir un puente de inclusión financiera que redunde finalmente en un desarrollo productivo / laboral, necesario para el fortalecimiento de economías regionales.
Como “bien ejecutadas”, nos referimos a instrumentos que no tengan el foco en el lucro de las operaciones, sino justamente en el crecimiento de esos sectores marginados. En este punto, cabe remarcar que son las entidades de la economía solidaria uno de los pilares fundamentales, ya que están cerca de sus asociados, conocen y comparten las problemáticas locales, enfocándose en su resolución, a pesar de no contar en la mayoría de los casos con los recursos para hacer frente a las mismas. Actualmente, el boom de las fintech (https://www.lanacion.com.ar/2191141-en-la-argentina-hay-un-boom-de-creacion-de-empresas-financieras-y-tecnologicas) nos da un vistazo de los alcances potenciales que esta tendencia trae aparejados, pero un dato insoslayable es que esta explosión fue posible gracias a la regulación flexible (prácticamente laxa) que hoy controla a estas nuevas empresas financieras. En el caso de las cooperativas de crédito, se torna imperioso contar con un marco regulatorio que no sólo permita sino que estimule la diversificación y modernización de los servicios crediticios que puedan ofrecer a sus asociados. Ya nos hemos referido a lo restrictivo que resulta que Argentina sea uno de los pocos países de la región (y del mundo) en  los que las cooperativas no pueden captar el ahorro de sus asociados, viéndose obligadas a recurrir a otros mecanismos de financiación que encarecen los costos y complican la vida diaria de las mismas. Sumado a la alta carga impositiva del país, en el que las cooperativas de crédito distan de ser beneficiadas, genera un panorama cada vez más desolador.
La Transformación Digital a la que hace referencia Alvaro Durán Vargas en su ponencia es un desafío que las cooperativas de crédito deberán asumir y llevar adelante, bajo el riesgo de quedar obsoletas si no lo hacen. Esto se podrá lograr creando o trabajando con una Fintech u ofreciendo una plataforma tecnológica propia. Para ello, resulta imperioso que el marco regulatorio de la economía solidaria incentive la aplicación de estas nuevas tendencias.
Desde la Federación se está elaborando una propuesta para elevar a INAES en la que se contempla mucho de lo aquí expuesto, a la espera de poder ser escuchados e integrados en los nuevos tiempos que se avecinan
* representante de COOPENAE (Costa Rica)